Conoce a nuestros equipos – Alevin Femenino Verde

¡Hola a todos! Antes de nada, espero que todos estéis bien. Hoy nos toca conocer al Alevín femenino de primer año. Mi nombre es Miguel y he sido su entrenador durante esta corta temporada.

Antes de nada, me gustaría agradecer a Rocío, que fue su entrenadora durante su etapa de Benjamín y que me dio unos consejos que me ayudaron a conocerlas un poco antes del primer entrenamiento. Además, la forma en la que compiten es fruto del trabajo conjunto que con las niñas han hecho los años anteriores.

Con todo ello, y tras llegar unas semanas tarde a la temporada, de repente me vi ante quince niñas que desde el primer momento no dejaron de sorprenderme. El primer ejemplo fue cuando estaba corrigiendo a una jugadora y al girarme me encontré que se había paralizado el entrenamiento porque una de ellas se había caído. En un primer momento, la vena de entrenador sale y recuerdo mandarlas que continuasen con el ejercicio, y que yo iría a ver cómo se encontraba. Esto podría ser una mera anécdota, pero define en gran parte lo que son: un equipo.

Al hilo de lo anterior, lo que más me sorprendió es lo unidas que están a pesar de lo diferentes que son. Siempre se preocupan por la compañera que tienen al lado y siempre tienen un mensaje de apoyo cuando alguna no se ve capaz de conseguir algo.

Recuerdo también el primer partido, sin haberlas visto compitiendo, cómo me quede sorprendido con la intensidad con la que juegan, sin dar ningún balón por perdido y sin descansar hasta que el árbitro pitaba al final del sexto, esto es algo que también tienen muy interiorizado y es otra de sus virtudes. Además, también recuerdo cuando una compañera se cayó al suelo y empezaron a cantarla (estoy seguro de que si el reglamento lo permitiese saldría todo el banquillo a interesarse por ella), otro síntoma de apoyo incondicional que sienten como parte del equipo.


Conforme las iba conociendo un poco más, me di cuenta de que para ellas el baloncesto es otra forma más de pasárselo bien y que incluso en los momentos donde el marcador está más apretado son capaces de sonreír y sacar adelante el. Además, cuando las cosas no salían como nos gustaba, sabían reconocer qué cosas había que mejorar y, aunque algunas veces nos olvidábamos pronto, la mayoría de las veces venían al siguiente entrenamiento con el objetivo de mejorar.

Sin duda todavía tenemos mucho margen de mejora, pero el disfrutar del proceso es más importante que el resultado, y ellas lo tienen.

Por todo esto quería agradecer a las quince jugadoras, por su esfuerzo, su compromiso y porque yo también he aprendido mucho de ellas. Parece que esta temporada se ha terminado, y que aún nos quedaban cosas por aprender, pero estoy seguro de que lo que hemos podido jugar nos ha servido para disfrutar del baloncesto y para continuar haciéndolo cuando esto pase. También agradecer a los padres por cómo nos han animado y ayudado desde la banda, por los madrugones con el frio, y por enseñarles a las niñas la importancia del respeto en el deporte, con compañeras, entrenadores, rivales y árbitros.

Gracias por estos meses,

Miguel.