Conoce a nuestros equipos – Infantil Femenino

Hola. Soy Pepe Serrano, el entrenador que ha tenido la inmensa suerte de dirigir y entrenar a este grupo de chicas que no para de crecer desde que empecé con ellas la pasada temporada.

Os cuento mi historia como entrenador de forma breve. Mis comienzos como entrenador se forjaron en el pequeño pueblo de Puerto Real (Cádiz), hace ya… -mejor ni pensarlo-, en un club femenino de nueva formación en el que logramos muchos éxitos, llegando en la categoría infantil hasta la fase final de un Campeonato de España. Una vez me titulé, hice mis pinitos en la liga EBA, participé como seleccionador Andaluz de la categoría minibasket en un campeonato de España y, a partir del año 2000, di el salto a Madrid (por motivos laborales). Zona Press de Sanse fue el club en el que empecé mis pinitos en la comunidad de Madrid. Con ellos me llevé unos cuantos años, en los que alterné tanto equipos femeninos como masculinos.

Finalmente, aterricé hace ya tres años en el club tras un breve paréntesis en mi trayectoria como entrenador, arrastrado por la participación en el mismo de mi hija, que ya llevaba unos años en las escuelas de base y equipo Benjamín federado del C.B. Patrocinio San José. Jorge Ponce (que ya nos decía adiós), Jorge González y Clara Ramírez (muchas gracias Clarita) me terminaron de convencer de que este sería mi sitio.

Y desde el año pasado, dirijo a este magnífico grupo de chicas que en solo año y medio me han devuelto ese cosquilleo en el estómago que solo un equipo con visos de conseguir algo grande es capaz de levantar en el ánimo de un entrenador de baloncesto. Y os puedo decir que en mis 30 años de baloncesto he pasado por muchos equipos y de muchos tipos.

En esta pequeña aventura preinfantil e infantil no me puedo olvidar de mis dos grandes apoyos en el banquillo. El año pasado Elena, que ya había entrenado en años anteriores al equipo, me hizo de perfecta anfitriona para que mi llegada a las chicas se me hiciese totalmente cuesta abajo. Y este año Julia, que volvía al club tras una pequeña escapada americana, continúa la labor de forma impecable. Muchísimas gracias a las dos. Nada hubiese sido ni sería lo mismo sin vosotras, os lo aseguro.

Pero vamos a centrarnos en las once campeonas que tengo el placer de entrenar cada semana. Bueno, once chicas… ¡y sus correspondientes padres y madres! Que para mi son una parte esencial del triunfo de este grupo. No me lo pueden poner más fácil, lo cual para un entrenador de base es un valor añadido del que no siempre se puede disfrutar, os lo aseguro. Así que lo tenemos todo para triunfar: jugadoras, equipo técnico… ¡y padres!

Y como ya he hablado mucho, que mejor que sean ellas mismas las que nos cuenten como ven al equipo en todos sus aspectos mediante una pequeña entrevista. Así no perdemos detalles y obtenemos la información de primera mano.

 

¿Qué importancia le dais a pertenecer a un club “de colegio”? Pros y Contras respecto a otros tipos de clubes.

Andrea y Patricia García: Como “pro” vemos que se pueden apuntar más niñas que en los clubes, independientemente de su nivel, y eso hace que conozcamos a futuras jugadoras que pueden resultar útiles para el equipo. Como “contra” que tenemos unas instalaciones inferiores a los clubes, incluido el hecho de no tener pabellón, que no nos permite entrenar ni jugar a veces.

Lola: Desde que empecé a jugar en el club en escuela base, siempre se ha notado el nivel de algunos clubes. Se notaba mucho como, unas niñas generalmente bajitas, jugaban contra otras que eran mucho más altas y más fuertes que nosotras, y en algunos partidos todavía se nota. A pesar de eso, hemos conseguido múltiples victorias de las que estamos muy orgullosas. Lo bueno de ser un club de colegio es que todos los que queremos jugar al baloncesto lo hacemos, y lo más importante, disfrutamos, sin tener que haber hecho una prueba antes para ver si entramos en el equipo.

Patricia Serrano: Como “pros” veo que al ir a un colegio y estar en ese equipo conoces ya a tus compañeras, ya que las ves todos los días y tienes una conexión con ellas que en un club no pasaría. Además, en mi opinión, al conocerlas confías más en ellas y se juega más en equipo. Y como “contras”, en nuestro caso no tenemos pabellón, con lo cual es difícil en tiempos de lluvia poder jugar un partido. Al no ser un club (los clubes fichan a niñas con un nivel de baloncesto más alto) podemos llegar a ser peores, pero eso no quiere decir que no podamos ganarles. Contando además con que los clubes cuentan con más recursos para poder entrenar, y un colegio no llega a tener tantos.

 

¿Cómo habéis visto la evolución del equipo desde Benjamines de primer año? Entrenadores, compañeras, una misma, etc.

Julia: Creo que desde muy pequeñas hemos sido una piña. Cuando yo llegué, en alevines de primero, había hablado con pocas (a pesar de estar en el colegio). Siempre recuerdo que al llegar vi que todas se llevaban muy bien y me hablaban y me preguntaban. Era la primera vez que jugaba y estaba muy nerviosa. De todas formas, me adapté perfectamente desde el primer día. Durante todos estos años hay gente que se ha ido, los entrenadores han cambiado… pero nosotras seguimos siendo el gran equipo que éramos al principio.

Manuela: Cuando éramos pequeñas era como que veíamos los entrenamientos y el trabajo desde un punto de vista muy diferente. La finalidad era botar y meter canasta. El equipo a medida que ha ido pasando por distintas etapas y entrenadores, se ha unido más y nos ha hecho más fuertes. Nos hemos dado cuenta de que hemos crecido y mejorado no sólo en técnica sino en ambición y ganas como equipo

Marina: Desde Benjamines, nuestros entrenadores han conseguido, que no seamos un equipo solo dentro, sino también fuera de la cancha. Creo que hemos mejorado mucho tanto a nivel de técnica como a nivel personal. Estoy muy orgullosa de mí, porque he conseguido, esforzándome, más minutos en cada partido. También me enorgullezco del equipo que somos y de lo que hemos logrado juntas, y espero que sigamos trabajando para mejorar y dar lo mejor de nosotras.

Laura: Desde mi punto de vista lo que más me gusta de nuestro equipo, del cual formo parte desde pequeña, es que hemos conseguido pasar de ser un simple equipo a ser una gran familia, tanto nosotras como nuestros padres y madres, quienes también hacen que esto sea lo que es gracias a su apoyo

Andrea y Patricia García: Este año somos un equipo muy unido, y eso hace que seamos fuertes en el campo. Nos queremos, nos apoyamos y aunque hay algún pique alguna vez, nos llevamos muy bien.

¿Y con los entrenadores qué tal? Ya habéis disfrutado de unos cuantos.

Manuela: Cuando éramos pequeñas nos fijábamos más en la personalidad del entrenador que en lo que nos enseñaba. Rivalizábamos entre nosotras sin comprender aún que el esfuerzo la voluntad y la disciplina eran fundamentales. Fuimos pasando por distintos entrenadores cada uno con su método y su técnica, lo que nos obligó a adaptarnos a varios modos de trabajar interiorizando los distintos modos de aprender y de ese modo ir creciendo como personas y como equipo.

En esta última etapa tenemos a Pepe, exigente, emocional y trabajador. Su compromiso con el equipo hace que valoremos lo que hemos conseguido y que también nosotras nos comprometamos aún más.

Andrea y Patricia García: Este año, tanto Pepe como Julia nos quieren mucho, y nos ayudan a esforzarnos cada día. Y eso nos hace muy fuertes

 

Vaya “equipazo” de padres y madres que tenemos, ¿no creéis?

Andrea y Patricia García: Estamos muy orgullosas de todos los padres y madres que nos apoyan, ya que, entre ellos, se llevan muy bien y eso lo notamos nosotras también. 

Manuela: Los padres son un soporte muy importante para nosotras porque nos ayudan a mejorar aspectos que los entrenadores nos enseñan desde una autoridad más cercana, por lo que su influencia es muy positiva. Su compromiso y dedicación nos anima a seguir pasándolo bien en la cancha.

Alguna no ha hablado todavía, fijo que tenéis algo que decir que nos interesa.

Celia: Yo entré al club en benjamín de 2º año, y me apunté simplemente por curiosidad. Con el tiempo me di cuenta de que en verdad este deporte sí me gustaba. Además, el equipo que tuve y que tengo influye mucho en ello, ya que siempre que te caes, te levantan y te ayudan a seguir. Estoy muy contenta de estar en este club y compartir mi pasión por este deporte con mis compañeras y con mis entrenadores, Pepe y Julia. Pienso seguir intentando mejorar, ya que esto es como un sueño. Además, este club siempre va a estar para lo que necesites y eso me da mucha seguridad para seguir

Aura: Desde muy pequeña jugaba en la escuela de Estudiantes, pero tras ochos años no hubo posibilidad de seguir entrenando allí, ya que no se formó ningún equipo de chicas para el curso siguiente. Así que decidí cambiarme de colegio. Allí solo jugábamos una vez a la semana y además al año siguiente la actividad era solo para chicos. Por esas razones opté por ir a buscar otro sitio donde entrenar cerca de mi casa, y una amiga de colegio me habló del Patrocinio. Me dijo que había equipo femenino y que ella estaba haciendo las pruebas, así que decidí preguntar. Al principio estaba muy nerviosa, no conocía a nadie, pero tenía muchas ganas de seguir jugando al baloncesto y la acogida fue genial.

El equipo me trató desde el primer momento como una más. Me encantan los entrenamientos, que hacen que demos lo mejor de nosotras. Todas mis compañeras son súper majas y me encanta estar en un equipo “tan bueno”.

Ana Belén: Mis padres me apuntaron a Baloncesto como clase extra escolar cuando apenas tenía cinco años. Al principio fue para hacer algo de deporte al salir de clase, pero con el paso de los años, el baloncesto cada vez me gusta más. Del Club Patrocinio de San José me gusta entrenar, aunque a veces, con las clases y los estudios se hace un poco complicado compaginarlo todo. Me encantan las amigas y compañeras que tengo en el equipo. Llevamos juntas muchos años. También me han gustado los entrenadores que he tenido y los que tengo ahora, Pepe y Julia. En fin, espero seguir muchos años con [email protected]

 

Por último, Julia Quevedo (mi segunda entrenadora). ¿Qué nos cuentas de tu vuelta a Patro?

Cuando me dieron la oportunidad de entrenar a este equipo con Pepe, fue una sensación que me producía mucha ilusión y ganas de empezar. Tras un par de meses en el equipo ya me di cuenta de mi propia evolución personal especialmente gracias a valorar la importancia del trabajo previo, perseverancia, rigor y meticulosidad del primer entrenador.

En cuanto a las jugadoras se aprecia claramente su evolución desde el principio de la temporada. Además, personalmente valoro mucho la unión del equipo, las ganas que le echan, su compromiso y por supuesto su gran competitividad.

Para finalizar dar las gracias tanto a Pepe como a las jugadoras por hacerme sentir como una más, por todo lo que he aprendido y por lo que me queda.

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Poco más tengo que añadir de este equipo de chicas, bueno sí, que cada día que pasa me siento más orgulloso de ser su entrenador. Me lo ponen muy fácil y es un gusto ver como mejoran a pasos agigantados. Esperemos que esta crisis sanitaria se solucione lo antes posible y nos permita seguir adelante con todo de la mejor forma posible.

Por cierto, y aunque sea algo que a día de hoy no tenga mucha importancia… ¡todavía no hemos perdido ni un solo partido esta temporada! Qué grandes son estas chicas…

Pepe Serrano

 

Dedicado a María. Nuestra eterna delegada